Olga

Apenas he entrado aquí un momento esta mañana para subir el estupendo video de Greenpeace, pero ahora tengo tiempo para mí..

En 1986 yo era una adolescente chiflada. Me enteré del accidente como todo el mundo, pero no supe apreciar la gravedad, la real gravedad de lo que había pasado. Además.. era la Unión Soviética, ya se sabía,e sos comunistas estúpidos.. Tampoco, con la perspectiva que nos da el tiempo, creo que se hiciera ningún esfuerzo para que el ciudadanito de a pie se hiciera cargo.. Cabía esperar otra cosa? No, claro que no.

Luego el tiempo pasó, todo se fue diluyendo, para la mayoria de nosotros -afortunadamente- Chernobyl es un símbolo. Y, como todos los símbolos, frío y distante. Como una fecha histórica, como una batalla significativa, como un desastre más..

Hace unos pocos años, en la cocina de Olga en Kiev, tomándonos un café y mientras ella explicaba con toda naturalidad como había cogido a sus hijos nada más enterarse de lo que había sucedido y se habían marchado a Crimea por una temporada.. no lo sé, no había rastro de amargura en sus preciosos ojos, ni en su gesto.. El pequeño de sus hijos jugaba a nuestro lado con el hamster y el mayor trasteaba con el ordenador en su habitación. Olga hablaba como quien explica como lidió con un funcionario del ayuntamiento por algún problema del padrón.. o cualquier otra cosa semejante. Yo la veía y, tras ella, por la ventana, la inmensa y hermosísima Kiev se extendía tan plácida..

De alguna manera entendí en aquel momento que  Chernobyl no era un símbolo. Que las tragedias, los mayores horrores golpean sin estridencias..

No sabría decir ni una palabra de lo que sentí ni de lo que siento aún hoy al recordarlo, pero sí sé que Chernobyl no es algo que esté ahí como la conquista de América, petrificado e irrepetible. Chernobyl está a nuestro lado todos los dias.

Imprescindible la página de Elena Filatova:

My name is Elena. I run this website and I don’t have anything to sell. What I do have is my motorbike and the absolute freedom to ride it wherever curiosity and the speed demon take me

Y la curiosidad la llevó a las ciudades fantasma del entorno de Chernobyl.

Y otro imprescindible:

legado

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