De La Hermana De Irene, Desde Darfur

Me da apuro hasta escribir algo aquí.. sólo, por favor, leedlo hasta el final, y como piden en el foro de SLS, dadle la mayor difusión posible, enlazándolo a la web de Irene.

Y hagamos, entre todos, SL digno de lo que esperan de él.

De La Hermana De Irene, Desde Darfur

“Buenas a todos. Quede claro que lio importante de este mensaje no son estos párrafos que van en cursiva, sino el texto que va debajo. Pero ese texto requiere alguna explicación, y la damos aquí (la damos Eva Ray y yo, como ya se dijo en otro mensaje estamos casados). Eva y yo nos fuimos hace más o menos un mes con la hermana mayor de Irene Muni. Esa hermana estuvo en SL desde su inicio (lo conoció cuando ella estudiaba en EE.UU.). Es ginecóloga,. como los padres de Irene, y desde hace algo más de un año está con Médicos Sin Fronteras trabajando en los campos de refugiados de Darfur (sobre Darfur hay otro tema en este foro, y hoy mismo ha habido la buena noticia de que, por fin, la ONU se ha decidido a intervenir).

Ni Eva ni yo creemos que este sea el sitio para que contemnos lo que hemos vivido en este mes con la hermana de Irene y su trabajo en los campos de refugiados de lo que Kofi Annan (anterior Secretario general de la ONU) calificó como “el mayor genocidio actual del mundo planeta”). Sólo decir que una noche surgió el tema de SL, tanto por la hermana de Irene como por otros sanitarios que también lo conocía. La hermana de Irene expuso unas ideas que a Eva y a mí nos parecieron muy interesantes, y le preguntamo si cuando regresáramos a España podíamos publicarlas aquí. Ella nos dio permiso, claro. Pero un par de días antes de volvernos nos dioe sas ideas escritas por ella misma. Y ese es el texto que va aquí abajo, y que queremos poner en el foro casi sin deshacer las maletas y, desde luego, sin haber leído lo mucho que se ha escrito en el foro en nuesytra ausencia (ya lo leeremos, estad seguros).

Pero este hilo, repetimos, lo abrimos para dejar el escrito de la hermana mayor de Irene.

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Un saludo a todos los que participáis o leéis el foro de Irene Muni, o sea, de mi hermana Por tanto, un saludo a gente que metéis vuestra vida en un universo virtual a través de Second Life, y la metéis para distraeros, para aprender, para ser creativos, para encontrar a otras personas… para lo que sea, para cualquiera de las muchas posibilidades que ofrece SL, posibilidades no para tener una “segunda” vida, sino para vivir mejor y más plenamente la “primera”, que es la única que se tiene.

Correlands y Eva Rau me han comentado que ya dirán algo de por qué os escribo estas letras, así que me salto explicar nada de por dónde ando ahora. Pero no quería dejar de saludaros. Y no quería dejar de hacerlo por una razón muy sencilla: me hacéis falta, o mejor, hacéis falta a tanta gente cuya vida (su vida, la única que tiene, ni primera ni segunda, su vida única e irrepetible) está cada día en un tris de llegar a su fin o, en el mejor de los casos, está en tal situación que a veces cuesta darse cuenta de que lo que tienes delante es aún un ser humano.

Lo de que vosotros, los que habitáis SL, le hacéis falta a toda esta gente lo digo absolutamente en serio. Aunque parezca mentira, también aquí, en este campo de refugiados, hablamos a veces de SL. Hay bastante gente de los diversos colectivos humanitarios que andamos aquí que conocemos SL. Y como digo son varias las veces en que hemos comentado en qué medida SL o cualquier mundo virtual ayuda o deja de ayudar a que dramas tan bestiales como el que sucede aquí (o cualquiera de los de otras partes del mundo) dejen de existir ante la indiferencia canalla y asesina de los que gozamos del Primer Mundo y de quienes nos gobiernan.

Como todos conocéis SL no hace falta que os explique por dónde suelen ir esos diálogos. Los avances tecnológicos son buenos, y ofrecen posibilidades de hacer un mundo más justo. Los mundos virtuales ofrecen posibilidades muy buenas para mostrar “en vivo” a las sociedades opulentas que significa vivir (sobrevivir) en la inmensa mayoría del planeta. Participar en SL u otro mundo virtual supone aumentar la capacidad de relación, de encuentro, de diálogo… y eso es imprescindible para que otro mundo sea posible. Los metaversos pueden ser una herramienta espléndida para los agentes de cambio que están aquí, en este país, que son nativos, y que aunque no tienen los mortales problemas de la gente a la que atienden y atendemos, se encuentran con una falta pavorosa de recursos (no sólo materiales) para firmarse, para compartir retos, para alentarse… Y etc.

En general estoy de acuerdo con ese tipo de argumentos a favor de SL y demás, aun sabiendo los matices que habría que hacer y los peligros que también existen en los metaversos como fuga de la realidad, doble moral, relaciones superficiales…

Pero personalmente creo que lo que de verdad aportáis los que andáis en SL a una situación como la de Darfur es mucho más sencillo y, a la vez, más difícil de explicar Aportáis a Darfur un gramo más de bondad. Cada vez que entráis a SL y sonreñis por alguna razón, o charláis con algo, o convertís un prim en un objeto, o jugáis a una caza del tesoro, o paseáis por un paisaje precioso que creó alguien que no conocéis, o incluso cuando os gastáis unas pelas en comprar un pelo chulo… estáis ayudando a que desaparezca el horror de Darfur. Porque cada vez que os pasa una de esas cosas sois un pelín más buenos, más humanos, “más mejores”. A lo mejor lo sois sólo por ese instante, y luego la RL os vuelve a poder con los líos del trabajo, de la familia, de la amistad, de la sociedad, o de lo que sea. Pero en ese instante habéis hecho que crezca la bondad del mundo, aunque sólo haya crecido un gramo. pero ha crecido. Y estoy convencida (tengo que convencerme todos los días) de que eso es lo que verdaderamente es la solución de Darfur y de todos los “darfures” del planeta: el que cada día lo bueno avance aunque sólos ea un milímetro, y lo malo retroceda ese milímetro. Y que ese avnce mínimo se de en gente que está a miles de kilómetros de aquí, pero se dé, se dé sin pausa, gramo a gramo y milímitero a milímetro.

Ya digo que no me es fácil explicar esto. Pero espero que me entendáis. De hecho loe stoy esvcribiendo con un nudo en el pecho, porque me parece que ese hacer que tú y yo y quien sea seamos hoy un poquitín más buenos es el único camino de salida para estos campos de muerte, indignidad, y negrura. Yo no sé si SL puede solucionar Darfur, pero sí creo que SL puede ayudarte a ti a solucionar un poquitín a mejor tu vida, Y ESO SÍ AYUDA A DARFUR.

A lo mejor se entiende mejor con una anécdota que he contado varias veces (algunos de los que leáis esto ya la recordarñéis de algun correo-e). Fue en mi tercer día como ginecologa en Darfur. Estaba en mi “consulta” (una lona sobre cuatro palos) cuando un compañero que estaba en otra consulta me pidió que viera a una chica que estaba atendiendo. La chica venía coja y con un fuerte trauma en la rodilla. Al examinarla, el compañero había visto sangre seca en los muslos, y había intuido que no era menstruo, sino sangrado vaginal, y por eso me pidió que mirara a la chica. Con el imprescindible traductor empecé a ganarme la confianza de la chica. Tenía 15 años (toda una mujer en estos campos), tenía la suerte de estar con su familia, y llevaba casi 2 meses en el campo. Hacía dos días se había caído y golpeado muy fuerte en la rodilla, y por eso venía a los médicos. Según íbamos hablando, yo la iba examinando entre comentario y comentario, hata que pude preguntarle por la sangre de los muslos y pedirle que me dejara examinarla. Cuando la examiné descubrí un gran desgarro vaginal traumático. Le pregunté que si no le preocupaba esa herida y el sangrar. Y me contestó con una sencillez enorme (y estremecedora): “No hay problema. Eso es de que me fuerzan cuando voy a por agua”.

Esa chica (esa niña) iba todos los días a por agua como cientos de mujeres en este campo. Ir a por agua supone caminar por el desierto casi 4 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, y a veces hacer eso más de una vez al día. Y esa chica, esa niña, daba por supuesto como algo normal e inevitable que en ese camino tenía muchas posibilidades de ser violada por cualquier malnacido de los que, efectivamente, aprovechan ese viaje de las mujeres para violarlas. He visto hacerlo. He visto como las otras mujeres no tienen fuerzas ni posibilidades de hacer nada, porque suficiente tienen con sobrevivir cada una y por preocuparse de regresar con el imprescindible agua para su familia. He visto como hay mujeres (muchas con algúhn niño a la espalda o a la teta, la casi siempre seca teta) que cuando son asaltadas ya ni se resisten lo más mínimo, dejan los cantaros o los odres, se levantan la túnica hasta la cintura, y se ponen docilmente a cuatro patas, y cuando el cabronazo acaba y se larga, ellas se levantan, se ponen en cuclillas y se limpian el semen de la vagina con los dedos (muchas creen que así evitan el embarazo) y siguen sin más su camino en busca de agua. Es una lotería. Unos días no te toca por suerte o porque las patrullas de la UA (las fuerzas de la Unión Africana) andan por allí). Otros días te toca. Es así. Punto. Y encima es sólo un caso más entre la larguísima lista de horrores que viven cada día estos desplazados por una guerra que no saven de que va, una violencia cuyo origen no entienden, y una vida que se les ha cambiado de repente por la violencia de unos janjaweed que hasta entonces sólo conocían de oidas y la complaencia de un gobierno del que ni siquiera conocen la ciudad donde tiene la sede.

Eso es Darfur (y ya dije: eso es todos los “darfures”). Lo que hacemos las organizaciones que aquí estamos son pequeñísimas gotas de agua en un mar inmenso de necesidades y de injusticia. En el fondo, no solucionamos ni arreglamos nada, sólo quitamos una pequeñísima parte de esas necesidades. Un compañero del programa Mundial de Alimentos de la ONU lo dice muy bien, y lo dice de forma que sería graciosa si no fuera tan real: “cada mañana se levantan en este campo unas 60.000 personas, y lo primero que hacen es hacer pis. Eso supone que cada mañana aparecen en este campo más de 600 litros de orina. Luego nos tocará dar alimentos, curar enfermos, organizar la convivencia, evitar los ataques de los janjaweed, y las cien cosas que haremos cada cual. Pero de entrada, sin más, todo empieza con un mar de orina con el que nadie sabemos que hacer”. Lo que digo, no solucionamos nada, hacemos algo ínfimo.

¡Pero eso ínfimo no puede faltar! A la chica que decía arriba le atendí como pude el desgarro (desinfección y primera atención paliativa). Sabía que lo que estaba haciendo era inútil. Ese desgarro requería una higiene que la chica no iba a poder seguir, y la pomada que le dí se la tendría que haber seguido dando entre 7 y 9 días para que fuera efectiva, y evidentemente debería tener un tiempo sinq ue la penetrara vaginalmente nadie (de lo sicológico ya ni te cuento). Médicamente mi labor fue inútil. Pero hubo algo que no fue inútil: durante dos o tres minutos, a esa chica pude mirarle a los ojos, sonreirla, escucharla, hablarla, acariciarle el pelo, atenderla, darle la mano para que se levantara cómodamente de la camilla… Durante un par de minutos esa chica se encontró en el cariño con otro ser humano, durante ese par de minutos esa chica conoció algo bueno. A lo mejor se murió al día siguiente de un disparo, de hambre, de una septicemia originada en una infección vaginal, de cualquier otra enfermedad o de lo que fuera. A lo mejor ha tenido suerte y ha sido de esos pocos afortunados que están pudiendo volver a sus poblados de origen (se los encuentran quremados y arrasados, pero bueno). Pero se muriera o sobreviviera, nadie le puede quitar que como mínimo durante dos minutos alguien fue bueno con ella, alguien que no le pudo curar, pero que sí le pudo dar ese gramo de bondad del que hablaba arriba.

Quizá así se entienda mejor lo que decía antes de SL. A Darfur le hacen falta espacios donde se pueda hacer crecer la bondad. Mucha gente no sabe qué puede hacer en concreto con Darfur o cualquiera de sus paralelos del planeta. Pero esa gente puede entrar a SL y crear, compartir, alegrarse, ayudar… Creo firmemente que donde alguien se hace a sí mismo un poco mejor, aunque sea a través de algo aparentemente tan “pobre” como SL, está haciendo retroceder la oscuridad.

Bueno, tanto rollo para decir algo con lo que probablemente algunos noe stén de acuerdo. No me preocupa, no me preocupan los que puedan leer esto, entenderlo, y no estar de acuerdo. Lo que me preocupa es la tanta y tanta gente que está en SL y que si leyera esto noe s que estuviera o no de acuerdo, es que no lo entendería: eso sí es lo que me preocupa, pero en fin.

Un saludo a todos. Algún día nos encontraremos en SL o donde sea: los antiguos campos nunca podrán ser borrados del todo.”

Equipo de Campos de MSF, frontera de Chad con Sudán, julio de 2007.

La hermana de Irene desde Darfur

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